La Memoria del Tótem 2008: Introducción

En menos de una década la publicidad exterior se ha vuelto la gran protagonista de la comunicación comercial en todo el mundo: finalmente, los anunciantes y publicistas se han dado cuenta de que el consumidor pasa la mayor parte del día fuera de casa, donde es posible impactarlo, no una, sino infinidad de veces, con mensajes memorables en base a su sencillez.

Todo ello ha provocado un boom de la publicidad exterior y del mobiliario urbano en México, donde estos medios ocupan ya el segundo lugar, en cuanto a los presupuestos que los anunciantes les destinan, apenas por debajo de la televisión. Y se prevé que las cosas continúen en ascenso. Consciente de esta situación –y deseando promover lo más posible el bueno uso de tan interesante medio– la revista de El Publicista reunió un grupo de patrocinadores. Con ellos, se organizó el presente certamen, al que se le llamó Tótem 2008, y ha sido descrito como el primer concurso de creatividad publicitaria en espectaculares y mobiliario urbano de México.

Gracias a los mencionados patrocinadores y a que buscamos evitar a toda costa a los nefastos “truchos” se acordó que, para poder concursar en el Tótem 2008, lo único necesario era hacer publicidad exterior, ya sea en espectaculares o mobiliario urbano: de ahí que, desde febrero de 2007, El Publicista se dio a recorrer las avenidas por todo lo alto, en lugares de los hechos como si se tratara de un monitoreo y con todos los problemas y dificultades que ello significa. Insisto que tuvimos la certeza de que en el Tótem no hubo truchos.

Adicionalmente, se emitió una convocatoria, a través de otros medios impresos y un sitio web propio, para que cualquier interesado en inscribir sus trabajos de manera totalmente gratuita, pudiera hacerlo con la única condición de que la imagen a inscribir fuera la del mensaje instalado: esto, para superar la posibilidad de que a nuestro equipo de fotógrafos se le hubiera pasado algo por alto.

De esta manera, en poco más de un año, logramos inscribir más de dos mil trabajos al Tótem 2008, lo que lo convierte a este en el concurso creativo que más materiales ha recibido en toda la historia de la publicidad mexicana, tomando como tal los 85 años de existencia de la ANP.

Todos los materiales así obtenidos se clasificaron en 17 categorías, que van desde alimentos hasta telefonía y se dividieron en dos grupos para su calificación: anuncio exterior y mobiliario urbano. Esto debido a que ambas vertientes presentan características bastante distintas en cuanto a sus usos y mensajes.

En este punto, me parece oportuno y conveniente brindar un público reconocimiento al jurado calificador, quienes llevaron a cabo una magnífica y desinteresada labor y estuvieron coordinados y dirigidos por el Sr. Tirso Navarro, director general de Vendor, quien en esta ocasión actuó, de manera espléndida, como nuestro presidente del jurado.

La mecánica de calificación se dividió en dos partes: en la primera ronda eliminatoria los jueces sólo contestaron Sí o No consideraban a la pieza en turno digna de pasar a la siguiente eliminatoria y en la segunda se les dio a los trabajadores calificaciones de cero a diez, siendo el ganador el que más puntos cosechó en cada categoría. Al punto, cabe señalar que, para aspirar a una presea, la pieza tuvo que haber acumulado una calificación, mínima y en promedio, de siete: el criterio del jurado fue reconocer a lo mejor y no premiar a lo menos malo, por lo que varias categorías quedaron desiertas.

No me queda más que felicitar a todos, publicistas, creativos, anunciantes, jurados y demás personas que hicieron posible este certamen que tanta falta le estaba haciendo ya a nuestro gremio… ¡y que haya muchos Tótems más!

Antonio Delius de la Vega

Director General de El Publicista.

La Memoria del Tótem 2009

Lejos de lo que se hubiera pensado el acomodo de estructuras, concertado entre las autoridades y los industriales del anuncio exterior en México, ha resultado muy benéfico para estos últimos. Y eso que aún falta un largo camino por recorrer al respecto. Al haber nuevos anuncios –o al menos estar más espaciados- en las calles, sus mensajes se vuelven más memorables e incluso hasta espectaculares, valga la redundancia. Eso es algo que el anunciante nota en sus incrementos de ventas. Como suma y resultado de todo lo anterior, junto con lagunas otras circunstancias, el Tótem 2009, en su apenas segunda edición, ha tenido un gran éxito entre medios, agencias y anunciantes. Entre las piezas que el equipo fotográfico de El Publicista recabó en las principales arterias del D.F. y su área conurbada, más las que inscribieron los interesados, se tuvieron 3,000 inscripciones en números redondos, lo que equivalió a un 33% más que el año pasado: hay que recordar que 2009 fue año de elecciones y que el exterior es ya, conforme a estadísticas 100% confiables, el medio más contratado por los partidos políticos en este país. Cantidad que refrenda al Tótem como el concurso más concurrido en los ya casi 90 años que de la publicidad mexicana tiene de historia contable. De ese total de materiales y por acuerdo unánime de los jurados, se decidió retirar todo lo relativo a propaganda política para concentrarse en la calificación de 2,500 anuncios en espectaculares, mobiliario urbano y publicidad móvil, divididos en 17 categorías.

Como era de esperarse, la ceremonia de entrega de premios tuvo un éxito multitudinario, con una asistencia de casi mil profesionales y con un Gran Tótem acompañado de un automóvil del año, como premio principal, donado por la empresa Truck Vision. (Y que ganó la dupla de Librerías Gandhi y la agencia Ogilvy & Mather de México).

Mención especial dentro de todos los esfuerzo realizados como parte integral del Tótem 2009 lo merece la realización del Primer Seminario de Creatividad en Espectaculares, Mobiliario Urbano y Publicidad Móvil que se llevó a cabo, con llenos totales, durante los meses de abril, mayo y junio de 2009, todos los viernes de 9 a 14 hrs., en las espléndidas instalaciones del Centro de Estudios de Ciencias de la Comunicación, Campus Pedregal, quien otorgó las consecuentes constancias con valor a currículum vitae a todos los asistentes. De igual manera, es de destacarse la producción de esta Memoria del Tótem 2009, a la que todo el gremio publicitario nacional coinciden en señalar como la mejor herramienta de actualización profesional, en cuanto a publicidad exterior, en México: es para nosotros, en El Publicista, motivo de gran orgullo el hacerla llegar hasta tus manos, querido lector. Cuando las cosas han ido tan bien como en el caso del Tótem en sus ediciones 2008 y 2009 se tiene enfrente un gran reto: que en el 2010 todo sea incluso mejor. Ya estamos trabajando en ello.

Lejos de intimidarnos la misión nos entusiasma y apasiona: estamos seguros de que habremos de superarla porque, para ello, contamos con el apoyo de un gran gremio, el de todos los publicistas de México.

De ante mano, gracias por tu colaboración.

Antonio Delius de la Vega

Director General de El Publicista.

La Memoria del Tótem 2011

En este país, en cualquier momento de cualquier día, mes o años, el 70% de los televisores están apagados. Si a lo anterior añadimos que, desde mediados del siglo pasado los periódicos y las revistas se transformaron en medios sólo para ciertos nichos de público, podemos concluir lo que ya todo el mundo sabe: que el único medio masivo que nos queda a los anunciantes, publicistas y público en general es, hoy en día, la publicidad exterior.

La publicidad exterior que, a través de carteleras, espectaculares, mobiliario urbano, publicidad móvil y otras muchas formas atrapa por sorpresa al consumidor para comunicarle, con toda seguridad, los mensajes deseados. De esta manera, la publicidad exterior es ahora el único vehículo publicitario que, a diferencia de los demás, sale en busca de los espectadores para impactarlos en el momento menos pensado. Y ello se aprecia en ventas e imagen.

Se trata de una situación ajena, en muchos sentidos, a los propios protagonistas de la industria, pero de la que cada vez más y más personas toman conciencia.

Prueba de ello es el éxito que el Tótem ha venido teniendo, de manera acumulativa, a lo largo de sus ya casi cinco años de existencia: lo que empezó siendo un sueño ha crecido a lo largo de todo ese tiempo, hasta convertirse en una realidad que en mucho han servido a la industria nacional para reposicionarse y llegar a ser, ya, el segundo medio en cuanto a la preferencia de las marcas.

Antonio Delius de la Vega

Director General de El Publicista.